Espacio Publicitario



Suscribite al mailing
Buscar

SUPLEMENTOS | Mujer | Tecnología | Autos | Deco & Co | Turismo Regional |
Sábado 23
Septiembre 2017
Hora 00:43 am

TODO EL
CLIMA




Seguínos en:



HOME
PERGAMINO
REGIÓN
PAÍS
MUNDO
DEPORTES
ESPECTÁCULOS
MUNDO INTERIOR



Home | Mundo

Mundo  |  16, Septiembre 2013

El mar de la discordia




Compartir


Colombia y Nicaragua han mantenido una disputa territorial por la soberanía del archipiélago de San Andrés y Providencia. Hace un año la Corte de La Haya definió el límite marítimo entre los dos países, pero el gobierno colombiano no quiere acatar ese fallo porque, en su concepto, vulnera la soberanía nacional.

Luego de varias semanas de paro agrario- y de una actitud muy vacilante- la imagen de Juan Manuel Santos, Presidente de Colombia, cayó en un 82%. Quizá por eso muchos aseguran que su última alocución, para anunciar que Colombia no podía acatar el fallo del Tribunal de La Haya que le reconoció una importante franja marítima a Nicaragua, es un esfuerzo desesperado por subir en las encuestas, sobre todo ahora que el país entra en un nuevo proceso electoral que incluye la posibilidad de reelección.

El litigio  empezó luego de la firma del tratado Esguerra- Bárcenas entre los dos países en 1928 y su posterior ratificación en 1930. Dicho documento establecía que Colombia mantendría la soberanía sobre el archipiélago de San Andrés y Providencia, y a Nicaragua le correspondería ejercerla en La Costa de Mosquitos; sin embargo, el tratado no aclaró cuál era el límite real marítimo y simplemente señaló que el dominio de esas aguas no podía extenderse hacia el occidente del meridiano 82 y puso como referente el archipiélago de San Andrés y Providencia. De esta manera, quedó un límite  muy confuso que se prestó para que se dieran múltiples interpretaciones.

Tanto Colombia como Nicaragua exigieron derechos de explotación y soberanía de esa franja que estaba, vaya paradoja, a la deriva. Pero fue después de la revolución nicaragüense de 1979 que las cosas adquirieron otro matiz. El reciente gobierno revolucionario nicaragüense  desconoció el tratado Esguerra- Bárcenas al considerar que iba en contravía de los intereses nacionales. Muchos años más tarde, a comienzos del siglo XXI, resuelve acudir a instancias internacionales y demanda a Colombia ante La Corte de La Haya.

El proceso dura casi doce años en estudio por parte de la Corte de La Haya; años en los que cada país presentó sus alegatos. Y tal parece, finalmente, que la estrategia nicaragüense de pedir mucho para obtener algo (no necesariamente poco), tuvo éxito. La Haya decidió otorgarle a la nación caribeña la explotación de una franja oceánica correspondiente al área occidental del famoso meridiano 82, al tiempo que reconoció la soberanía de Colombia sobre San Andrés y Providencia, y los demás cayos que conforman el espacio insular

Analistas y diferentes personajes de la política colombiana protestaron porque, en su opinión, el fallo del tribunal internacional despojó al país de buena parte de su área marítima;  mientras tanto, en Nicaragua, el Presidente Daniel Ortega celebró la determinación y la consideró todo un triunfo de su pueblo.


Un año después, Juan Manuel Santos anuncia que no es viable acatar el fallo porque, según la Constitución, el territorio no puede alterarse por decisiones jurídicas, así sean de organismos internacionales. Además, insiste en que las dos naciones deben sentarse a negociar un nuevo tratado y, de esta manera, superar las diferencias. Al respecto,  Daniel Ortega fue enfático en responder que, palabras más palabras menos, con mucho gusto negociaría con Colombia, pero basado en la determinación de La Haya; no sobre cualquier otro aspecto que se saliera del fallo cuestionado por Colombia.

Hasta el momento la situación no ha generado fricciones en las aguas que, en la actualidad, le pertenecen a Nicaragua. Tarde o temprano se encontrarán embarcaciones militares de los dos países con el propósito de ejercer soberanía. Ojalá no empiecen a aflorar esos "falsos nacionalismos" capaces de exaltar los ánimos y contribuir a desatar un conflicto regional que no tendría por qué existir.

 

Por Carlos Eduardo Rojas Arciniegas (Bogotá - Colombia)




Comentarios


 
No se han ingresado comentarios.

¡Enviá tu comentario!

  Nombre y Apellido (Requerido)

  Mail (Requerido) No será publicado


































Recepción de Avisos / Comercial:
publicaciones@celpinf.com.ar
Atención de 8 a 12:30 y de 16 a 19 horas.

Redacción:
diarioelpergaminense@gmail.com

HOME PERGAMINO REGIÓN PAÍS MUNDO DEPORTES ESPECTÁCULOS Legales | Publicá tu noticia


Copyright 2012. ElPergaminense.com | Todos los derechos reservados.